Comfamiliar Risaralda


Sanar 20 años
Vocación y servicio a los niños con cáncer

sanar_284La misma vocación que llevó a los pereiranos a transformar vertiginosamente su pueblo en una ciudad con obras físicas y sociales que son modelo en el país, fue la que permitió que naciera la Fundación Sanar hace 20 años.

Un grupo de voluntarios encabezados por la señora María Teresa de Toulemonde y el médico pediatra Germán Botero, se dieron a la tarea de crear una fundación que apoyara a los niños con cáncer y a sus familias, brindándole a nuestra región la posibilidad de contar con un diagnóstico y tratamiento para esta enfermedad.

Ha sido así como la Fundación Sanar ha cumplido cabalmente con esa tarea desde hace 2 años, en un esfuerzo titánico y satisfactorio, compensado con la alegría de ver sanos a nuestros pacientes.
En marzo de 1987 el Comité de Cafeteros de Risaralda, el Club de Leones de Dosquebradas, el Departamento de Trabajo Social del Hospital San Jorge y un grupo de voluntarias dieron el primer paso, al instalar la primera sala de oncología pediátrica del eje cafetero.


300 niños curados

Según las cifras de Sanar, son 300 los niños curados de cáncer, de los 630 que han sido atendidos en estos 20 años de labores.
Actualmente Sanar tiene en tratamiento a 60 niños y en control permanente a 200, y para hacernos a una idea de la magnitud del cáncer en los niños, basta con decir que cada año cerca de 32 nuevos pacientes llegan en busca de la ayuda de Sanar.
Pero las cifras no serían tan alentadoras sin que empresas y personas hayan mantenido vivo el espíritu de colaboración con una entidad sin ánimo de lucro presta siempre a que los niños accedan a un tratamiento oportuno y adecuado.
Con los años Sanar ha crecido, en la medida de sus posibilidades, para ofrecer un servicio integral al niño paciente y a sus familias, y es ahí en donde se resalta la labor del voluntariado y del equipo de trabajo de la Fundación, comprometidos en ayudar a quienes acuden a ella en busca de una esperanza.


Asistencia profesional

La Política de la Fundación y su grupo humano saben que un niño con cáncer no se pueden escatimar esfuerzos para acopiar recursos económicos y materiales que alivien las necesidades de muchas de las familias que llegan a ella en busca de ayuda.
Con el voluntariado, los particulares, las empresas privadas, los convenios con las entidades estatales y especialmente con el amor que se profesa desde Sanar, la Fundación ha logrado llegar a toda la comunidad con programas como el Ciclopaseo, las conferencias, los bazares, rifas, ferias artesanales y venta de bonos de condolencia, entre otras actividades, que le produzcan fondos para mantener este invaluable servicio a la comunidad.
Hoy Sanar dispone de un médico hematooncólogo pediatra, una enfermera jefe y 4 auxiliares de enfermería, como aporte del Hospital Universitario San Jorge, en donde directamente se atienden a los pacientes.
A ellos, y gracias a los recursos que por diferentes vías capta Sanar, se suman una odontóloga, una psicóloga, la trabajadora social, una auxiliar de enfermería y una secretaria asistente, así como un reducido y eficiente grupo administrativo, que se rige por las disposiciones de la junta directiva, presidida actualmente por el doctor Germán Ocampo Osorio.


Comfamiliar Risaralda le da la mano a Sanar

No sólo el nombre; la filosofía de Comfamiliar Risaralda ha estado estrechamente ligada a la Fundación Sanar, una noble causa de su junta directiva, de su director Maurier Valencia y por intermedio de ellos, de toda la gran familia de esta empresa risaraldense.
Comfamiliar Risaralda fue uno de los primeros benefactores de Sanar, ya que esta empresa donó parte de los medicamentos oncológicos para los primeros niños con cáncer atendidos por la Fundación hace 20 años.
No hay que olvidar, por ejemplo, que los bazares del día de la madre y de Navidad comenzaron precisamente en la sede de Comfamiliar Risaralda, en la Avenida Circunvalar.
A través de estas ferias, que de paso le dieron vida a “Exposanar” en el Centro Comercial La 14, fluyeron fondos económicos para mantener viva la ayuda a la Fundación.
Comfamiliar Risaralda es un aliado incondicional en otros programas, como el tradicional Ciclopaseo, pero sin lugar a dudas, uno de sus mayores aportes está representado en ese grupo de jóvenes que desde hace 10 años alientan a los niños enfermos con cáncer.
Ellos son los recreacionistas de Comfamiliar Risaralda, quienes gracias a su profesionalismo y especial sensibilidad llenan de alternativas lúdicas y pedagógicas la sala de atención de los niños con cáncer, en el Hospital Universitario San Jorge.
Con estas actividades, los niños “olvidan” los avatares diarios de su enfermedad y plasman en sus manualidades su lucha por la vida, sus angustias, sus temores, sus ilusiones. De acuerdo al personal médico de Sanar, el programa de recreación ha sido de gran ayuda al tratamiento, pues actúa como un elemento terapéutico que disminuye los efectos secundarios de la quimioterapia. Como lo dice Ana Cristina Galvis Arias, Directora Ejecutiva de la Fundación Sanar, “Comfamiliar es como nuestra casa”.

Copyright © Comfamiliar Risaralda 2007
Se prohibe la reproducción parcial o total de este contenido
Visita nuestro portal: www.comfamiliar.com